Lleno absoluto en la conferencia sobre el Discóbolo

Cerca de un centenar de personas asistieron ayer, jueves, a la conferencia ofrecida por Itziar Martija sobre la escultura del Discóbolo que abrió el ciclo de charlas que se ofrecerán en torno a la próxima exposición temporal del Museo, Grand Tour Italia, que se inaugurará el próximo jueves, 5 de noviembre.

La charla, articulada en torno a cuatro ejes temáticos, comenzó con una aproximación a la figura de Mirón, broncista griego del siglo V a.C. El escultor, natural de Eléuteras, en la frontera entre Ática y Beocia, fue especialmente conocido por sus grupos escultóricos y por el elevado grado de naturalismo que era capaz de infundir a sus obras.

Asistentes a la conferencia sobre el Discóbolo

Asistentes a la conferencia sobre el Discóbolo

Tras esta introducción y dado que la escultura en cuestión, representa a un lanzador de disco, la charla se centró en este deporte griego, como una de las disciplinas incluidas en el Pentatlón que, además de la diskobolia -como se llamaba el deporte en la antigua Grecia- incluía otras dos disciplinas de lanzamiento, la de jabalina y el salto de longitud (que no era sino lanzar el propio cuerpo en el espacio), además de una carrera de velocidad, el stadion, y la prueba final de boxeo.

Introducidos los deportes, la conferencia realizó un análisis comparativo de las diferentes copias de la escultura -tanto enteras como fragmentarias- que se conocen, centrándose en la calificada como la mejor de ellas, el Discóbolo Lanzelotti, y en la que puede admirarse, reproducida en escayola, en el Museo, el conocido como Discóbolo Townley que se conserva en el Museo Británico.

El nombre se debe a que la pieza fue propiedad de Charles Townley, protagonista del cuarto y último de los ejes temáticos de la conferencia. Este gran coleccionista de antigüedades británico del siglo XVIII llegó a realizar el Grand Tour hasta en tres ocasiones. Fue en Italia donde conoció del hallazgo del Discóbolo Lanzelotti que despertó su más vivo interés por la figura. Diez años después, en 1791, el hallazgo de un nuevo discóbolo en la Villa Adriana, le permitió hacerse con la escultura para su propia colección. Quizá el dato más curioso, en lo que a esta copia se refiere, sea el hecho de que a la figura se le añadió una cabeza hallada en las proximidades de la estatua, en la misma excavación, pero que hoy se considera que no le pertenece a ella, sino a otra figura – de Hermes atándose la sandalia- hallada en el mismo lugar. Por otra parte, al añadirle la cabeza, se la colocaron mirando hacia el lado equivocado, por lo que las dos copias más importantes de esta estatua de Mirón difieren en la posición de sus cabezas. Mientras una se vuelve, correctamente, hacia el disco -el Discóbolo Lanzelotti- y contempla el infinito en actitud de concentración, la otra mira hacia el suelo.

Queremos agradecer al todo público asistente su interés y su activa participación que se tradujo en las numerosas preguntas con las que finalizó la conferencia. Aprovechamos también para invitaros a la inauguración de la próxima exposición temporal del Museo, Grand Tour Italia, el próximo jueves, 5 de noviembre, a las 19:00 h. ¡Muchas Gracias!

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